Redes sismológicas del CICESE: todas en una, y una para todos

Redes sismológicas del CICESE: todas en una, y una para todos

El lograr la integración de las cinco redes de instrumentación sismológica que opera este centro de investigación (conformadas por más de 80 estaciones distribuidas en el norte de Baja California y el noroeste de México), junto con la instalación de 10 estaciones GPS este año, la incorporación de cuatro sismólogos en la modalidad de cátedras patrimoniales, y una mayor colaboración con el Servicio Sismológico Nacional (SSN) y el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), son las tareas que definen el reforzamiento de esta área en el CICESE.

Además, perfilan la colaboración que este centro tendrá en la conformación de la Red Sísmica Mexicana, una iniciativa del SSN que permitirá no solamente tener la mejor cobertura posible y ofrecer a la sociedad información precisa sobre localización y magnitud de un sismo, sino ampliar la comunicación y colaboración entre las instituciones participantes al ofrecer a cualquier investigador que los requiera, los datos generados en todo el país.

 

El Dr. José Antonio Vidal Villegas, jefe del Departamento de Sismología del CICESE, consideró que el reforzamiento de esta área con más equipos, mejor comunicación, la incorporación de más investigadores y la integración de las redes sísmicas que históricamente ha estado operando el CICESE, es un proceso que se está dando en los últimos años, y que tiene su origen en el sismo El Mayor-Cucapah ocurrido en abril de 2010, uno de los más intensos registrados en el valle de Mexicali.

Este movimiento despertó el interés entre la población y las autoridades por los estudios sismológicos, y puso en evidencia la necesidad de contar con más equipo y mejor colaboración entre todos los sectores, lo que aprovechó el anterior jefe de este departamento académico, el Dr. Víctor Wong Ortega (hoy jubilado), para robustecer la infraestructura del CICESE.

La intensión este año, señaló Antonio Vidal, es precisar una agenda de trabajo que defina los esquemas de transmisión y procesamiento de datos que permitan la operación integrada de las redes del CICESE.

Éstas históricamente se han denominado: la Red Sísmica del Noroeste de México (RESNOM), la Red de Acelerógrafos del Noroeste de México (RANM), la Red de Banda Ancha del Golfo de California (RESBAN), la Red Sismológica de La Paz, así como las redes urbanas que hoy cubren las ciudades de Mexicali, Tijuana, Ensenada y Tecate.

 

 

Existe en el CICESE un consejo consultivo de redes sísmicas integrado por los responsables de cada una, siendo éstos los investigadores Raúl Castro Escamilla (la del Golfo de California), Luis Humberto Mendoza Garcilazo (las redes urbanas), Roberto Ortega Ruiz (La Paz) y el propio Antonio Vidal (la de acelerógrafos y RESNOM).

 

En conjunto, suman más de 80 estaciones distribuidas en el norte de Baja California y en los litorales que bordean el Golfo de California, tanto en la península como en Sonora, y a partir de 2014 una estación más al sur, en Tepic.

La intención es que todas se integren como una sola red, y eventualmente que haya más estaciones operando.

Consideró que la ocurrencia del sismo del 4 de abril de 2010, cuya magnitud alcanzó 7.2, disparó la colaboración con el SSN y con el USGS; hizo que se hiciera más rápida, más expedita y que se ampliaran los esquemas de colaboración.

De hecho, esta agencia norteamericana donó el año pasado equipos que permiten estudiar la deformación de la corteza terrestre (movimiento y desplazamiento del terreno) utilizando el sistema de posicionamiento global (GPS).

“En 2015 logramos instalar tres estaciones GPS en sitios donde ya contábamos con sensores de velocidad y de aceleración del suelo. Y este año tenemos planeado instalar otras 10 estaciones más. Lo que estamos procurando o la meta es que las estaciones sismológicas del CICESE, las que consideramos clave, estén equipadas con sensores de velocidad, de aceleración y de desplazamiento. En este caso el desplazamiento lo mediremos con los equipos GPS”, informó el Dr. Vidal.

Así, a finales de 2016 se tendrían 13 estaciones GPS más en el norte de Baja California con transmisión de información casi en tiempo real, “pero necesitamos un investigador enfocado o que conozca de estas técnicas”

 

Al explicar por qué es necesario mejorar la colaboración con las agencias sismológicas de México y Estados Unidos, dijo “porque necesitamos mejorar nuestra cobertura en el territorio nacional con estaciones sísmicas. ¿Para qué? Para que dada la ocurrencia de un sismo importante, tengamos la mejor cobertura geográfica y localizar lo más preciso posible su hipocentro. Ese sería el primer beneficio. Por otro lado, los sismos no reconocen fronteras. El hecho de que ocurra un sismo en nuestra región o en el lado de Estados Unidos, sus efectos serán sentidos por las poblaciones de ambas naciones (como ocurrió con el sismo El Mayor-Cucapah). Por ello es importante que tengamos intercambio de información en tiempo real. Por eso actualmente mantenemos colaboración tanto con la red del sur de California en Estados Unidos como con el SSN”

 

Sobre la Red Sísmica Mexicana dijo que es una propuesta del SSN. Con los recursos que se obtengan se considera comprar más estaciones sismológicas para irlas colocando en sitios clave, de manera que se pueda monitorear apropiadamente esta actividad en nuestro país. “El propósito es que haya colaboración entre diferentes instituciones que manejan redes, entre ellas nosotros. Nuestra participación sería de varias formas, ya sea que operemos directamente algunas de las estaciones de esa red o sólo demos mantenimiento a algunas otras, pero la idea es que la información de las señales sísmicas pueda llegar al SSN. Nosotros cubrimos el noroeste de México, que son los estados de Baja California, Baja California Sur, parte del estado de Sonora y Sinaloa”.

“Un beneficio tangible de esta red es que dada la ocurrencia de un sismo, de inmediato la sociedad pueda saber dónde ocurrió y cuál fue su magnitud. Pero si después algún investigador de las instituciones participantes en esta red desea trabajar con los datos, adelante, los datos estarán disponibles. Nosotros, por parte del CICESE, y como una normativa derivada del hecho de que recibimos recursos del gobierno federal, tenemos la obligación de tener nuestros datos abiertos para quien lo solicite. Lo único que estamos pidiendo es algo muy sencillo: su nombre, su institución y que se le de el crédito en este caso al CICESE, por el uso de esos datos”.

Y ya que mencionó estaciones sismológicas, comentó que la de Nayarit es, de las que opera este centro de investigación, la que se localiza más al sur. Se ubica en la Unidad de Transferencia Tecnológica Tepic (UT3) del CICESE, y está bajo la responsabilidad de la Dra. Gina Villalobos Escobar.

Esta investigadora colabora bajo el esquema de cátedras patrimoniales del CONACYT, y recientemente le fueron enviadas dos estaciones más que van a funcionar temporalmente. “El plan es que pueda instalarlas y ver las características de la sismicidad de ese lugar. Posteriormente con más equipo (esperamos que le aprueben una propuesta de infraestructura que sometió al CONACYT) se quieren hacer estudios de microzonación sísmica en la zona de Tepic”, comento el Dr. Vidal.

Además de la doctora Villalobos Escobar, hay tres cátedras patrimoniales más que vinieron a reforzar la planta académica sismológica del CICESE. El Dr. Eduardo Huesca Pérez, quien se incorporó a la unidad en La Paz y trabaja directamente con el Dr. Roberto Ortega Ruiz monitoreando la actividad sísmica en Baja California Sur. En Ensenada están los doctores Lenin Ávila Barrientos y Mario César Wilson Herrán, bajo la coordinación del Dr. Alejandro Nava y del Dr. Pratap Sahay, respectivamente.

Con todo este esquema, más que un resurgimiento de la sismología en el CICESE, Antonio Vidal lo consideró como el reforzamiento en algunas líneas. “Hay una necesidad de tener más personal trabajando, y hay que admitirlo, necesitamos irnos renovando poco a poco. La sismicidad ha estado ahí; necesitamos tener gente que haga investigación con el tipo de información que se registra, que son sismogramas, acelerogramas, registros de desplazamiento y entender un poco más sobre la física de nuestro planeta”.

En cuanto a formación de gente, ¿se ha venido sosteniendo una buena matrícula en el posgrado o sigue siendo algo que es necesario empujar porque no hay vocaciones?

“Sí se están formando recursos humanos. Desafortunadamente, en la orientación de sismología son todavía muy pocos. Recién se acaba de graduar un muchacho de maestría el pasado 26 de febrero. Actualmente tenemos una estudiante de doctorado que esperamos se titule pronto, mas dos estudiantes que actualmente están en proceso de realización de su tesis, y otros dos que están tomando cursos. Esto es, para 2016 solamente tenemos seis estudiantes (incluyendo al muchacho graduado). Son muy pocos”.

¿A qué se debe esto?

“Pueden ser diversas causas, una de ellas es que probablemente los muchachos no le encuentren mucho interés considerando su posibilidad de trabajo, porque quizá es muy reducido. El trabajo es esencialmente en universidades y en centros de investigación. Pero lo que hemos estado observando recientemente es que puede haber estudiantes egresados de ingeniería civil que pueden encontrar la aplicación de la sismología en aspectos de ingeniería. De hecho el muchacho que se graduó, su estudio fue en eso, un estudio de peligro sísmico y la aplicación de sus resultados en el cálculo de la respuesta estructural de dos edificios.

 

“Esa entonces puede ser una vertiente para poder captar estudiantes: sismología aplicada a la ingeniería. Las herramientas que ellos aprenden pueden ser de gran utilidad en trabajos relacionados con la construcción de edificios, en especial los altos. En cuestiones de investigación, necesitamos gente que estudie sobre el origen de los sismos, sobre el mecanismo de generación de los sismos, sobre la propagación de las ondas por el interior de la Tierra, sobre cómo se afecta la señal sísmica al llegar a los últimos 30 o 40 metros hacia la superficie, sobre cómo sería la interacción entre el suelo (el movimiento del suelo) y la estructura de un edificio. O sea, el campo de la sismología es muy amplio, y obviamente ojalá haya gente que se interese también por los aspectos teóricos de la sismología”.

Adicionalmente comentó sobre nuevas aplicaciones de los equipos GPS de última generación, que permiten no solamente hacer estudios comparativos de deformación del suelo (esto es, tener los desplazamientos del terreno antes y después de que ocurre un sismo), sino por ejemplo para determinar el contenido de humedad en el suelo circundante al sitio de observación. “Nosotros no lo estamos haciendo, pero por ejemplo, el Servicio Sismológico Nacional ya lo están utilizando para aspectos del espacio exterior (contenido de electrones en la capa exterior de la Tierra)”.

 

 

 

 

 

 

Autor(es): Roberto Ulises Cruz Aguirre
Créditos: Fotos: Eduardo Carrillo, Adriana Blancarte, Francisco Suárez y archivo CICESE
2016-04-07 09:26 Ciencias del mar y de la Tierra

http://todos.cicese.mx/sitio/noticia.php?stat=Cmt&n=760#.WtTSmIjwaUm